lunes, 29 de junio de 2009

51º Capitulo

Sonohrina pudo recuperar todas sus pertenencias y regresó a la habitación con todas las cosas que había perdido.
*Diego: Te noto muy agitada... ¿Qué te pasó?
*Sonohrina: Amelith es una criminal. Nos robó muchas cosas y las pude recuperar... Trató de matarme, Dieguito.
*Diego: ¿Se la llevaron presa?
*Sonohrina: Espero que sí... Tuve mucho miedo, Dieguito... (Lo abrazó)
*Diego: (La abrazó y la besó) Ya pasó, Sonohrina. No te preocupes que ya todo está bien... Gracias por recuperar las cosas. Si quieres te consiento un poco para que se vaya el susto... (La besó)
*Sonohrina: ¡Ay Dieguito! Gracias, pero no hace falta.
*Diego: (Sonrió y le subió un poco la camisa) ¿En serio?
*Sonohrina: (Sonrió y lo besó) Como que no... (Lo besó)
*Diego: ¿Quieres o no?
*Sonohrina: (Lo abrazó) Sí...
*Diego: ¿Segura? (La besó y le qutó la camisa)
*Sonohrina: Sí... (Lo besó)
*Diego: ¿Muy segura? (La abrazó mientras la besaba)
*Sonohrina: Sí... (Lo abrazó) Muy segura... (Lo besó) Segurísima... (Lo besó)
*Diego: ¿Sin problemas? (La besó mientras la acostaba en la cama)
*Sonohrina: Sin problemas... (Lo besó) No tengo problema.
Así pasaron la noche juntos y tranquilos. Lo que no sabían era que en ese momento ocurría un temblor en Nueva York, todos salieron asustados del hotel, pero Diego y Sonohrina no habían sentido nada.
Al día siguiente, Luca vio en las noticias internacionales un reportaje sobre el temblor en Nueva York. Esperó unas cuantas horas para no despertar a Diego y saber cómo estaban.
Diego despertó y vio que Sonohrina estaba dormida aún. Le acarició el cabello y le besó la frente y la abrazó mientras le acariciaba la espalda, luego comenzó a jugar con la espalda de Sonohrina como si fuese un piano. Tomó un poco de su cabello y lo contempló, le parecía que Sonohrina tenía el cabello muy lindo. Luego contempló sus caderas y se las acarició con suavidad. En ese momento escuchó un escándalo fuera de la habitación, se puso un pantalón corto, una camisa y fue a averiguar qué ocurría, se le acercó el vecino de habitación muy preocupado.
*(Vecino): ¿Y por qué estás ahí adentro?
*Diego: Bueno porque me acabo de despertar ¿Qué está pasando aquí?
*(Vecino): Ayer hubo un temblor ¿Tú lo sentiste?
*Diego: No... ¿A qué hora pasó?
*(Vecino): En la madrugada.
*Diego: Yo en particular no sentí nada. Estaba...
*(Vecino): Tranquilo. Me conformo con saber que estás bien... ¿Y tu esposa no lo sintió?
*Diego: No lo sé. Supongo que no... Ella no me dijo nada.
*(Vecino): ¿Pero está bien?
*Diego: Sí, esta durmiendo. Al parecer, ella tampoco sintió el temblor.
Un par de horas más tarde, Luca llamó a Diego para informarle que la noticia del temblor se había dado a conocer en Italia.
*Diego: Tranquilos. Estamos bien y ni siquiera sentimos nada... Un vecino me habló sobre eso... Al menos yo no lo sentí, no sé si Sonohrina lo sintió; cuando despierte le pregunto.
*Luca: De acuerdo. Dicen que fue fuerte, pero me alegra saber que ustedes están bien.
*Diego: Sí, gracias por llamar. Aprovechando que llamaste quisiera contarte algo sobre tu novia.
*Luca: ¿Era ella la que estaba en el restaurante?
*Diego: Sí... Y está presa ¿Sabías lo que hacía? Toda una criminal...
*Luca: ¿Qué hacía?
*Diego: Bueno, es una larga historia, pero te cuento despacio y con detalles para que entiendas perfecto.
*Luca: Sí, cuéntame por favor.
Diego le contó todo lo que Amelith intentó hacer. Luca se decepcionó por completo de haberse enamorado de una criminal que sólo le interesaba su dinero. Pensó en Alejandra, pero supo que ella ya no le prestaba atención y no regresaría con él. Se alegró por Sonohrina, ya que gracias a ella, él y su hermano no habían perdido nada de dinero ni documentos importantes.
*Diego: También te quiero decir que te conectes pronto para mandarte las fotos que tomamos en Nueva York, son cuarenta.
*Luca: De acuerdo... Y gracias.
*Diego: ¿Cómo están los bebés?
*Luca: Bien, extrañándolos a ustedes...
*Diego: Nosotros también los extrañamos, ¿durmieron su siesta?
*Luca: Sí. Se han portado muy bien, mañana los llevaré al pediatra. Bueno, te dejo porque se va a cortar la llamada. Chao.
*Diego: Chao. Saludos.
Luca colgó la llamada y se conectó. Vio que Alejandra estaba conectada y la saludó, aunque sabía que ella no le respondería.
*Alejandra: Hola Luca ¿Cómo estás?
*Luca: (Sorprendido) Bien ¿Y tú?
*Alejandra: Bien... ¿Los mellizos?
*Luca: Bien. Aquí conmigo ¿Quieres verlos?
*Alejandra: De acuerdo...
Conversaron por video llamada. Alejandra sonrió al ver a los bebés y los saludó con la mano. Ellos devolvieron el saludo sonriendo porque la veían sonreír. Luego Luca los llevó a su cuarto para dejarlos jugar y poder hablar tranquilo con Alejandra.
*Luca: Diego y Sonohrina están en Nueva York de luna de miel, pero no sintieron el temblor.
*Alejandra: Fue muy fuerte, pero si ellos están bien es lo importante. Yo te cuento que después de la muerte de mi mamá no he vuelto a ser la misma. Extraño mucho ciertas cosas...
*Luca: También yo.
*Alejandra: Tú tienes a tus padres, Luca, y yo no. A ti no te falta nada...
*Luca: Me faltas tú. Alejandra, no me odies.
*Alejandra: Luca, lo nuestro no es lógico. Estamos muy lejos, tú eres muy ocupado y ya tienes novia.
*Luca: Amelith ya no es mi novia, me di cuenta de muchas cosas sobre ella y ya no la quiero.
*Alejandra: Ya conocerás a alguien.
*Luca: Te conocí a ti, Alejandra. Sólo me gustas tú y no existe nadie más.
*Alejandra: Luca...
*Luca: Haría lo que sea por ti. Si quieres voy a Venezuela y nos casamos.
*Alejandra: Luca... No inventes mucho porque vas a caer muy bajo.
*Luca: Por ti lo haría, y con orgullo.
*Alejandra: (Rio) Estás loco... (Rio)
*Luca: Sí, de amor por ti.
*Alejandra: ¡Luca! No te pongas así...
*Luca: ¿Así cómo?
*Alejandra: Así de ilusionado por mí.
*Luca: Te amo, Alejandra. Te amo y no me importa nada.
*Alejandra: No sigas... (Se le distorcionó la voz)
*Luca: ¿Tú no?
*Alejandra: No sé, Luca. Ya me acostumbré a verte como un amigo. Lo nuestro es imposible, Luca.
*Luca: Iré a Venezuela. No sé cuándo, pero iré por ti, a buscarte.
*Alejandra: Luca, no inventes, es en serio... Déjalo así.
*Luca: Tú quieres que yo vaya, pero no entiendo por qué no me lo dices. Sabes que me amas.
*Alejandra: ¡Luca...! Sí, está bien, te amo Luca. Yo también te amo, pero no podemos estar juntos por varias razones.
*Luca: (Sonrió) ¿Como cuáles?
*Alejandra: Hay mucha distancia entre nosotros, llevamos estilos de vida diferentes... Somos muy diferentes, Luca...
*Luca: Te estoy prometiendo que voy a ir a Venezuela... ¿Por qué no me crees?
*Alejandra: Es muy arriesgado, Luca. No lo hagas. Bueno, me tengo que ir porque no quiero llegar tarde al trabajo ¿Hablamos la próxima?
*Luca: Gracias, Alejandra. De acuerdo, hasta la próxima. Te amo.
Alejandra se fue a trabajar sonriendo porque le parecía que Luca se arriesgaba mucho por ella y eso le parecía loco y gracioso. Luca se alegró de saber que Alejandra no estaba molesta con él y que habían podido hablar. De veras se sentía arrepentido de haberse enamorado de una mujer como Amelith, no sabía cómo había podido ser tan ciego ante la técnica de robo que usaba Amelith ante todos los viajeros que conocía, decidió eliminarla de sus contactos vía e-mail y de su directorio telefónico en el celular.
*(Sr. Fainello): ¿Hablaste con Diego?
*Luca: Sí...
*(Sra. Fainello): ¿Están bien? (Se notaba preocupada)
*Luca: Sí. Diego me dijo que ellos no sintieron nada, se enteraron por un vecino que les contó.
*(Sra. Fainello): ¡Ay, me alegra saberlo! (Sonrió) ¿Y eso que estás tan feliz?
*Luca: Mamá, ya conocí al amor de mi vida... Se llama Alejandra y está en Venezuela.
*(Sr. Fainello): Tú y tu hermano se enamoraron de venezolanas ¿No será la misma? (Rio)
*Luca: No... Yo reconozco que Sonohrina es muy bonita, pero no es ella.
*(Sra. Fainello): ¿Quién es?
*Luca: Es una muchacha que conocí en mi segundo viaje a Venezuela y empezamos a salir. Es muy amiga de Sonohrina, aunque ella no fue quien me la presentó, la conocimos en un restaurante.
*(Sr. Fainello): ¿Vas a ir para allá?
*Luca: Sí, a buscarla y la traigo a vivir aquí...
*(Sra. Fainello): ¿Y en qué cuarto va a dormir?
*(Sr. Fainello): Con él. Déjalo, nuestro hijo es ya un hombre y sabe lo que hace. Y es responsable de ello, ¿no, Luca?
*Luca: Sí... Yo me caso con ella, mamá. No te preocupes.
*(Sra. Fainello): No te vayas a Venezuela a vivir sólo por amor, Luca. Es muy arriesgado y nos harías mucha falta.
*Luca: Estoy diciendo que me caso con Alejandra y la traigo para Italia.
*(Sr. Fainello): Bueno, de acuerdo.
Luca estaba muy contento al saber que iría a buscar a Alejandra, sabía que sus padres la aceptarían en seguida porque era una muchacha muy sencilla y educada.

4 comentarios:

  1. bueno al menos la tuya tiene final la mia no sigo escribiendo escribo y escribo yo prefiero escribirlo en cuarderno porque si se acaba la bateria del celular te querrias matar yo cuando no tengo el cuaderno lo escribo en el celu y despues lo paso al cuaderno.
    besos.
    bye.

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  2. bueno si tengo talento pero esa novela era para hacer algo en mis tiempos libres porque sino me aburria pero luego decidi que seria muy buena idea publicarla bueno .besos.
    bye

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  3. Y ahora aprovecho para escribirla cuando escucho musica o por ejemplo estoy esperando para algo

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  4. no la verdad ni idea me hare otro blog pero de esos viste q pones a un famoso y luego cuando va el nombre de la persona q lo lee ponen________(tu nombre)??? bueno algo asi ya empece a escribir todo en un cuaderno y bueno no se cuando empezare a publicar pero lo q si se es que hoy me hare el blog plaseee !! escribe otro capitulo

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