Pasaron dos semanas y ya Sonohrina había recuperado gran parte de su memoria, pero sus costillas ni la fisura en su cráneo estaban del todo curadas. Esa mañana, Luca abrió la puerta de su habitación para salir a buscar a Alejandra al aeropuerto. Amelith lo sorprendió.
*Luca: (Sonrió) No sabía que vendrías... ¿No importa si hablamos luego? Es que tengo un compromiso muy importante y debo cumplirlo.
*Amelith: No hay problema, Luca... Yo te espero aquí... (Sonrió y lo abrazó)
*Luca: (Sonrió tímidamente) ¿Aquí? ¿Dices en mi habitación?
*Amelith: Sí... Es que quisiera contarte algo. Pero si estás por irte a algún lugar, ve. A tu regreso hablamos.
*Luca: De acuerdo... (La besó) Nos vemos.
*Amelith: Está bien... Nos vemos. (Lo besó)
Amelith se metió en la habitación y Luca se fue al aeropuerto. No sabía cómo estaría Alejandra al verlo. Luego de la llamada que le hizo dos semanas anteriores, no habían vuelto a hablar. Luca había intentado muchas veces hablar con ella por teléfono o internet y no tuvo éxito. En su habitación, Diego consultaba en internet sobre los viajes a Nueva York mientras Sonohrina aún dormía. No dejaba de anotar teléfonos, correos electrónicos y direcciones de hoteles.
*Diego: (Miró a Sonohrina y la acarició la mano izquierda) Cuando te recuperes la pasaremos mejor que antes, Sonohrina... (Le besó la mano)
*Sonohrina: (Abrió los ojos y sonrió) Hola Dieguito, ¿qué haces?
*Diego: Busco algún lugar bueno donde quedarnos en Nueva York. Pero eso sí, para ese viaje vamos sólo nosotros dos...
*Sonohrina: ¿Y los bebés?
*Diego: Se quedan en casa. No les pasará nada, Sonohrina.
*Sonohrina: No lo sé... No quiero que gastes tanto dinero, Dieguito. Quédate tranquilo y ya encontraremos la manera de pasarla bien juntos. Pero me preocupan los bebés. Me preocupa dejarlos solos en la casa.
*Diego: Se quedan con mis padres y con Luca... ¿Ahora no quieres ir?
*Sonohrina: Sí quiero ir, Dieguito. Pasa que no te quisiera poner a gastar mucho... Quiero ayudarte a pagar todo eso...
*Diego: (Sonrió) De acuerdo, me ayudarás... Pero, no vas a pagar más que yo.
*Sonohrina: Si es por eso, tú tampoco... (Rio) ¿Pagamos en partes iguales?
*Diego: (La besó) Está bien, Sonohrina...
Horas después, Luca llegó al aeropuerto para esperar a Alejandra. Cuando la vio, corrió hacia ella muy contento de volverla a ver.
*Alejandra: ¿Qué haces tú aquí?
*Luca: Vine a buscarte. Quería verte y quiero pasar tiempo contigo.
*Alejandra: Luca... Vete con tu novia y déjame tranquila ¿Sí? Lo mejor para ti es lo que te acaba de pasar.
*Luca: No lo entiendes, Alejandra...
*Alejandra: Sí lo entiendo, Luca. Mejor es que cada uno siga un camino diferente, es lo ideal ahora. No me busques más, Luca, por favor.
*Luca: ¿Me odias?
*Alejandra: No, sino que no quiero tener más nada contigo, Luca. Pero sí te voy a odiar si me sigues buscando.
*Luca: No me pidas que me vaya porque jamás lo haré, Alejandra.
*Alejandra: Ya lo hiciste. Bueno, me voy a mi casa. Hasta nunca...
Alejandra se fue muy cansada y triste a su casa, se notaba que su humor no había cambiado desde el día que habló con Luca por teléfono. Luca supo que era incorrecto perseguirla y obligarla a estar con él. Se fue al hotel de regreso, un poco desanimado. Al llegar, abrió la puerta de su habitación y encontró a Amelith dormida en su cama. Le acarició la mejilla y Amelith despertó.
*Amelith: Luca... Ya llegaste... (Sonrió) ¿Cómo te fue?
*Luca: Bien... (Mintió)
*Amelith: ¿Recuerdas que mañana me voy?
*Luca: Sí...
*Amelith: ¿Me vas a acompañar al aeropuerto?
*Luca: Sí...
*Amelith: ¿Recuerdas... (Sonrió, lo abrazó y lo besó) Tú promesa?
*Luca: (Respiró hondo) Amelith, lo siento... Pero no voy a poder cumplirla...
*Amelith: (Se notaba triste) ¿Por qué?
*Luca: Porque te vas mañana. Yo hoy no me siento muy bien... (Se sentó en la cama y cubrió su frente con ambas manos) Lo siento, Amelith. No voy a hacerlo hoy.
*Amelith: ¿Qué tienes? (Lo abrazó) Te comprendo. Soy tu novia. (Le acarició la frente)
*Luca: Amelith, no sé qué me pasa... Estoy triste desde hace rato.
*Amelith: Dime todo lo que sientes, Luca. Yo estoy aquí para ayudarte ¿Es por mi partida de mañana?
*Luca: Sí, sí... (Mintió) Mi amor, no quiero que te vayas. (La besó)
*Amelith: Pídelo... (Lo besó) Pídelo y me voy a Italia contigo... (Lo besó) Sólo pídelo...
Amelith acostó a Luca en la cama y lo abrazó. En ese momento, Diego abrió la puerta de la habitación de Luca y se quedó paralizado en la entrada.
*Diego: Ehmm... Perdón que los interrumpa, pero Luca, tengo que decirte algo...
*Luca: (Se levantó de la cama) Tranquilo, no pasó nada... Dime.
*Diego: Luego de unos meses, Sonohrina y yo iremos a Nueva York para una segunda luna de miel. Vine a saber si tendrías algún problema en quedarte con los bebés en casa.
*Luca: No hay problema... ¿Cuándo se van?
*Diego: No lo sé... Sólo sé que en unos meses, cuando ella ya esté recuperada de todo lo que le ha pasado.
*Luca: De acuerdo...
*Diego: Bueno, los dejo para no interrumpirlos más. Disculpen.
Diego salió de la habitación cerrando la puerta. Luca respiró hondo y volteó para hablar con Amelith. Se sentó en la cama.
*Luca: Amelith... Yo quisiera que me visites un día.
*Amelith: Lo haré... (Lo abrazó) Tranquilo... (Lo besó)
Mientras Luca y Amelith conversaban sobre cómo es la ciudad donde vivía cada uno, Diego estaba paseando por Caracas buscando un lugar en el que fabricaran medallas para hacerle un regalo a Sonohrina, ya que se acercaba su cumpleaños. Encontró un buen lugar para encargarla, sería una guitarra como las que él llevaba colgando de su cuello. Sabía que le gustaría mucho porque a ella le gustaba siempre llevar medallas y otras cosas colgadas al cuello, el regalo estaría listo para una semana. Llegó al hotel y subió a su habitación.
*Sonohrina: ¿Tanto tiempo para preguntarle a Luca si no hay problema en quedarse con los bebés en Italia?
*Diego: (Rio) Sí...
*Sonohrina: No me da risa... ¿Dónde estabas?
*Diego: No te lo puedo decir porque lo arruinaría todo. (Sonrió)
*Sonohrina: ¿Qué arruinarías? Algo tienes en mente y no me lo quieres decir...
*Diego: Es una sorpresa que no te esperas, Sonohrina. Pero sólo te adelanto que te gustará.
*Sonohrina: Es una pena que mi cumpleaños esté cerca y lo tenga que pasar llena de heridas y dolores...
*Diego: Bueno, ¿y tienes hambre?
*Sonohrina: No, aún no... ¿Tú sí?
*Diego: Sí, un poco... ¿Cómo se portaron los bebés?
*Sonohrina: Bien, estuvieron durmiendo todo este tiempo... (Rio)
*Diego: Son angelitos los dos... (Sonrió mientras los miraba) Se portan bien, no forman un caos, casi no lloran.
Diego se acercó a los bebés, alzó a Milagros mientras dormía y le besó la frente.
*Milagros: (Despertó) Mmm... Dock... Pa-pa... Ia... (Sonrió)
*Diego: ¡Qué bella, mi princesita! (Sonrió y le besó la mano derecha)
Milagros sólo reía. Cuando vio a Sonohrina, quiso abrazarla; hacía gestos para que Diego la dejara estar con Sonohrina. Diego dejó que Milagros estuviese un rato con Sonohrina y despertó a Mateo.
*Mateo: Aaaa... (Rio) Pa-pa... (Trató de abrazarlo)
*Diego: ¡Campeón! ¿Cómo estás? (Sonrió)
*Mateo: Mbr... Aaa... (Rio)
Diego y Sonohrina jugaron un poco con los mellizos. Vivían la parte más divertida de ser padres, los momentos en los cuales podían jugar con sus bebés y verlos sonreír con frecuencia.
Al día siguiente, Luca se fue al aeropuerto para acomnpañar a Amelith y despedirla. Se prometieron seguir en contacto y visitarse luego de un tiempo. Luego, volvió al hotel para descansar y pensar en cómo haría para volver a ver a Alejandra; sabía que ya no respondía al teléfono, ni mensajes por internet, y mucho menos el celular. Fue a la habitación de Diego y Sonohrina para no quedarse solo.
*Diego: ¿Viste a Alejandra?
*Luca: Sí, la fuí a ver al aeropuerto. Pero ella no quiere volver a verme.
*Diego: Te lo buscaste, Luca. Lo siento, pero creo que no debiste decirle a Amelith que sea tu novia.
*Luca: Amelith me gusta, Diego. Alejandra siempre se negaba a ser mi novia.
*Sonohrina: Puede que ahora quiera ser tu novia pero sabe que estás con otra.
*Luca: No... Sonohrina, ella sabe que yo estoy con Amelith, pero no sabe que aún la amo.
*Diego: Llámala entonces...
*Luca: No puedo, ella ahora no quiere responder mis llamadas, ni mis mensajes... Me odia...
*Diego: ¿Ya lo intentaste?
*Luca: Sí, muchas veces... Sin éxito.
*Sonohrina: Ella se dará cuenta de que la quieres y querrá regresar.
*Luca: Dios te oiga, Sonohrina. Gracias. (Sonrió)
*Sonohrina: Por nada. Ustedes harían muy buena pareja, pasa que ahora su amor está pasando por muchas dificultades, pero todo estará bien luego si ella es tu destino... (Lo abrazó con cuidado de no lastimarse las costillas) Tranquilo, todo se va a arreglar. Sino, mira lo que le pasó a Dieguito; conoció a alguien más y se enamoró de ella, luego se dio cuenta que no era lo mismo y decidió regresar a mi lado... (Rio) Ahora estamos como estamos, muy felices juntos.
*Luca: Tienes razón.
*Diego: Ahora, puede ser que ella conozca a otros hombres y que termine con todos. En ese momento, se dará cuenta de que el amor de su vida eres tú.
*Luca: Ojalá así sea. Gracias, Diego... (Lo abrazó)
Pasaron una tarde entretenida viendo televisión, escuchando música, practicando sus melodías y jugando con los bebés. Al final de la jornada, cada quien se durmió.
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no la verdad es que no tengo facebook no me gusta la idea de tener uno pero si lo tendria seria solamente de fotos de los jonas brothers y de joe jonas porque lo re amo (uno de los integrantes de la banda) sinceramente es una de mi s bandas favoritas.
ResponderEliminarbesos.
bye.